Sangrado en cirugía

Durante una cirugía, necesariamente se secciona y lesiona los tejidos orgánicos, se producen soluciones de continuidad en el sistema vascular, unas veces a nivel de las arterias y venas y siempre en los pequeños vasos sanguíneos (arteriolas, capilares y vénulas). Como consecuencia de ello, ocurre la hemorragia operatoria, que no es más que la salida del flujo de sangre fuera del sistema vascular, sea arterial o venoso. Si estas hemorragias sobrepasan cierto límite sin ser controladas, con la consecuente hipovolemia o hipoperfusión de los tejidos, se puede llegar al estado de shock. Por esta razón durante la cirugía, es muy importante que el cirujano conozca todos los procedimientos para lograr una hemostasia adecuada de los tejidos, así como los diferentes procedimientos y técnicas quirúrgicas que sirven para detener y controlar la hemorragia.

La hemostasia es el conjunto de mecanismos necesarios para detener la hemorragia, es decir, la capacidad que tiene el organismo de hacer que la sangre en su estado líquido permanezca en los vasos sanguíneos, permitiendo que la sangre circule libremente por los vasos y cuando estas estructuras se ven alteradas, permite la formación de coágulos para detener la hemorragia, para que posteriormente se repare el daño y finalmente disolver el coágulo. (fibrinólisis). La Hemostasia puede ser espontánea o natural, la que se lleva a cabo de manera fisiológica en el organismo o la hemostasia quirúrgica, la cual agrupa todos los procedimientos técnicos que el cirujano emplea para controlar la hemorragia que se produce accidentalmente o durante el acto operatorio.

El éxito de cualquier cirugía se basa en la hemostasia adecuada. La hemorragia mayor se puede controlar por medio de técnicas quirúrgicas convencionales como puntos de sutura, ligaduras o grapas. También pueden ser utilizados procedimientos químicos, térmicos y mecánicos, para lograr la hemostasia sobre todo en los casos de hemorragia difusa, así como instrumentos quirúrgicos tales como el electrocauterio, o láser, pero en algunas ocasiones estos métodos no ofrecen resultados satisfactorios. Para estos casos, el uso de biomateriales llamados agentes hemostáticos pueden ayudar a que la hemostasia sea mucho más efectiva. Los productos que pueden ser usados durante la cirugía pueden ser clasificados como agentes hemostáticos tópicos. Estos agentes hemostáticos pueden facilitar la coagulación de la sangre y también pueden actuar como sellantes creando una barrera en el tejido y creando un sellado en el mismo.

 

 

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